Duro es el presente que está saboreando el combinado peruano, junto a su gente, quienes tuvieron que ver hoy sus esperanzas de ir al mundial de Catar, declinadas por un portero bailarín y un pragmático conjunto australiano.
La derrota y posterior eliminación del sueño mundialista para los “incaicos” es una situación difícil de digerir, puesto que los dirigidos por Gareca, llegaban con grandes ilusiones de decir presente en el próximo mundial, algo que no sucederá.
