Los graves incidentes ocurridos en el estadio de Independiente durante el partido de Copa Sudamericana frente a Universidad de Chile dejaron un saldo de 111 detenidos y al menos siete personas hospitalizadas, según informó este jueves la Comisaría 1ª de Avellaneda.
De los aprehendidos, 110 son ciudadanos chilenos y uno argentino, entre ellos seis mujeres. Permanecerán en custodia hasta ser trasladados a la Fiscalía este viernes, donde se evaluará la situación de cada caso. Los cargos que enfrentan incluyen atentado y resistencia a la autoridad, daños y lesiones leves y graves.
El Ministerio de Salud bonaerense precisó que dos hombres, de 56 y 33 años, se encuentran en estado delicado. El mayor “permanece estable con traumatismo de cráneo y fractura cervical”, mientras que el más joven fue operado tras sufrir una fractura de cráneo y continúa con pronóstico reservado. Los heridos fueron trasladados al Hospital Fiorito y al Hospital Presidente Perón de Sarandí. Desde la Universidad de Chile, sin embargo, aseguraron que el número de lesionados asciende a 19 personas, una de ellas en estado reservado.
Cómo comenzaron los disturbios
La violencia se desató a los 34 minutos del primer tiempo en la tribuna Pavoni Alta, cuando un grupo de los 2.600 hinchas visitantes comenzó a arrojar objetos hacia los simpatizantes locales ubicados en la bandeja inferior. Entre los elementos lanzados había pedazos de inodoro, palos, bombas de estruendo e incluso fluidos corporales.
El caos se propagó a otros sectores del estadio. Hinchas de Independiente intentaron avanzar desde la Popular Norte hacia la Sur para enfrentar a los visitantes, lo que provocó nuevos choques y destrozos, entre ellos vidrios rotos en distintos accesos. La Infantería debió intervenir para contener la situación.
En un comunicado, la Policía bonaerense responsabilizó a la CONMEBOL por no haber suspendido el partido de inmediato. “Ante la gravedad de los hechos se realizó una reunión de urgencia con representantes de la Confederación, dirigentes de ambos clubes y responsables de seguridad. Tanto la Policía como la A.Pre.Vi.De solicitaron reiteradamente la suspensión, pero los delegados de la CONMEBOL se negaron a adoptar tal medida”, señalaron.
Por: Freddy González
